lunes, 2 de junio de 2014

La familia Cooper


Este es una pequeña parte de un cuento de miedo que he escrito, no tiene principio y el final es abierto, si está bien hecho lo acabaré. Comenten si les gusto, y si debería  acabarlo y ponerle un principio, gracias ^^

 
 
Jack se despertó con un sobresalto. Miró a todos lados confuso de donde estaba, pero se acordó ya de por qué estaba allí. Dwalin levantó la cabeza para ver lo que le había ocurrido a su amo, al no ver nada raro, volvió a bajarla.  Jack se tumbó de nuevo en la cama. Cavilaba sobre lo que le había pasado en el sueño, aunque le parecía más una pesadilla. Había estado corriendo, mientras un montón de seres abominables y raros se lanzaban a él, haciendo ruidos escalofriantes. Él también intentaba gritar, pero de su boca salía una voz hueca, como la de un muerto. De pronto abrió los ojos de tal forma que parecían los ojos de un búho. A lo lejos de su habitación se escuchaban los mismos ruidos. No estaban cerca, pero sí provenían de la misma casa.

- N-no puede ser… ¿Será qué aún estoy soñando? S-sí seguro que es eso… -Pero él sabía que no.

Se levantó asustado, buscando a tientas a su perro, que se le acercó previendo que su amo lo necesitaba. Jack se calmó un poco, ya que su perro le daba tranquilidad, pero aún no habían cesado esos horripilantes sonidos. Se acercó a la puerta y con un poco de valor la abrió. Anduvo por el pasillo con Dwalin, con él a su lado sentía menos miedo, ya que era un perro grande y leal que no se separaba de él. Cada vez estaba más cerca de aquel sonido. Su corazón bombeaba a mucha velocidad a causa de la adrenalina que le causaba esta búsqueda tan extraña. Cuando los ruidos eran tan audibles que se podían oír varias voces en aquellos agudos chillidos, Dwalin empezó a ladrar y gruñir con tanta fuerza y rabia que sobresaltó a Jack. Lo más terrible era que Dwalin no gruñía a la dirección por donde se escuchaba el sonido, sino a algo que estaba a sus espaldas. Jack con el corazón en un puño miro para atrás. Pegó un grito al ver una figura, pero recuperó el aliento al ver que era su hermana Clara.

-¡Clara, que susto me has dado! ¿Qué haces despierta a estas horas?

-Eso debería de preguntártelo yo. –Su voz era seca, no parecía la misma con la que había hablado esa tarde.-Solo te lo voy a decir una vez, vuelve a la cama y no te acerques a esa puerta. No te voy a obligar, solo te aconsejo. – Se dio la vuelta y se fue igual que llegó, en silencio.

Jack lo pensó un momento, pero sabía que si no conseguía parar aquellos ruidos o descubrir lo que era, no podría dormir. Con todo el valor que le fue posible reunir, puso la mano en el poco de la puerta y después de pensárselo un rato la abrió. Lo que vio fue tan horrible que su garganta se secó con tal rapidez que no le dejó producir sonido alguno. De todas formas, aunque hubiese podido no habría gritado, ya que el único sentido que estaba usando era la vista… por  desgracia.
 

ENVID COOPER